Si tu dieta es vegana, seguramente comerás muchos de estos alimentos cada día, por lo menos en una de tus comidas. Algunas personas no tienen problema en comprarlos cada semana o cada pocos días en el supermercado, pero otros prefieren sembrarlos en huertas caseras. ¿Por qué? Bueno, hay mucha gente preocupada por los efectos de la agricultura transgénica y extensiva en la salud humana y en la naturaleza, y, por esta razón, prefieren sembrar una buena parte de sus alimentos. Es una buena opción tanto para consumidores como para los dueños de los restaurantes veganos de Medellín, quienes constantemente necesitan insumos frescos y ahorrar costos de producción.

Si te apasiona cultivar y ya tienes o quieres empezar tu propia huerta casera, este post te va a interesar. Aquí aprenderás a aprovechar mucha de la basura orgánica que botas todos los días y convertirla en alimentación gracias a sencillos procesos autosostenibles. Veamos.

Zanahorias

Lo único que necesita una zanahoria para retoñar es un poco de agua y luz. Lo que debes hacer es tomar la parte superior, en donde han estado las hojas, cortarla y dejarla en un recipiente con agua, con poca profundidad. Camba el agua frecuentemente y procura que las zanahorias tengan suficiente luz solar. En pocos días, notarás los brotes de las hojas nuevas, que podrás aprovechar para tu ensalada. Podrás hacer lo mismo con restos de apio, repollo y lechuga. Entierra la parte inferior, de donde crecen las raíces, y a los pocos días empezarás a ver las nuevas hojas.

Piña

Aquí necesitarás un poco más de paciencia, pero sólo tendrás que poner en práctica el mismo principio. Arranca el racimo de hojas de la piña y plántalo directamente en una maceta con tierra abonada y húmeda. La maceta debería ser voluminosa debido a que la piña adulta tiene un gran sistema de raíces y necesita espacio para producir un fruto. Un par de años después (o tal vez menos, si tienes suerte, dependiendo de las condiciones ambientales), verás una piña creciendo entre las hojas. Este brote sirve como decoración, y, por supuesto, tendrás una jugosa piña si sabes esperar.

 

Ceres Justos Colombia

 


Cebollas y ajos

Aquí harás igual. Corta la parte inferior de la cebolla (la madre, por donde le nacen raíces) y plántala sobre tierra abonada (en una maceta, o en tu jardín). Puedes aprovechar las hojas como si se tratara de cebolla junca o esperar a que se complete el bulbo de la cebolla por completo y comerlo así, sin más. Puedes hacer lo mismo con las cebollas juncas y con los dientes de ajos, en especial, con aquellos que se quedan un tiempo en la nevera y empiezan a retoñar ahí. Entiérralos, y a los pocos días notarás las primeras hojas. El sabor de las hojas es mucho más suave que el de los dientes, pero acompañan muy bien las ensaladas.

Papas

Las plantas de papa prefieren climas fríos, así que ten en cuenta esto antes de comenzar. Si vas a sembrar papas en contenedores, procura que tengan unos sesenta centímetros de profundidad; si no, es mejor que las plantes en la tierra directamente. La tierra debe estar bien abonada, tener buen drenaje y un espacio de unos 30 centímetros entre cada planta. En este artículo puedes aprender más sobre los cuidados de la papa.

Sembrar papas con restos es muy fácil. Entierra trozos de papa con brotes de, por lo menos 2 centímetros de largo a cinco centímetros de profundidad. Los brotes deben apuntar hacia arriba. Una semana después verás las primeras plántulas. Ten cuidado: no consumas las hojas porque tienen una alta toxicidad. Espera a que se complete todo el tubérculo, lávala bien y consúmelo.

Ají y pimentón

Abre un fruto de ají o de pimentón, saca las semillas con un cuchillo (¡usa guantes en el caso del ají!) y sécalas al sol durante todo un día sobre papel periódico, ojalá en un recipiente metálico, que se caliente más rápido que otros. Consigue tierra abonada y planta las semillas individualmente en pequeños recipientes (pueden ser pequeños vasos de plástico o semilleros, que puedes conseguir en viveros o tiendas agropecuarias). Riégalas cada día y evita el exceso de agua. Cuando se asomen las primeras plántulas, espera a que tengan cinco hojas como mínimo para pasarlas a una maceta o a la tierra de tu jardín. Sobre todo, en el caso de los pimentones, permite que la planta crezca junto a una varita de madera y amarra el tallo de la planta a esta para que crezca hacia arriba. Ambas plantas no necesitan suelos tan húmedos, y, por el contrario, necesitarán mucho calor y luz solar.

Podrás hacer lo mismo con los tomates, pero el cultivo de estos frutos es un poco más complejo debido a la cantidad de plagas y enfermedades a las que está sujeta esta planta. En este artículo podrás aprender sobre la siembra, fertilización, poda y fumigación del tomate.

Limón

Si no deseas tener un árbol de limones porque no tienes espacio, pero sí quieres tener una planta decorativa en tu mesa o balcón, presta atención a este video:

VIDEO: https://youtu.be/Yz0NI07JWTg

¡Hasta la próxima!