Las tres motivaciones principales por una dieta sin carne -la compasión por los animales, la búsqueda de comida “pura” y el ascetismo- siguen siendo relevantes para comprender las razones y los desafíos simbólicos inconscientes del veganismo contemporáneo. Dicho de otra manera: entender el veganismo es un viaje al pasado, puesto que las dietas sin carne han sido defendidas desde la antigüedad.

En consonancia con lo anterior, la Comisión Federal para la Nutrición de la Confederación Suiza (FCN), publicó recientemente un estudio acerca de los beneficios y riesgos que conlleva la dieta vegana. En el desarrollo del estudio, los investigadores hacen hincapié en los antecedentes antropológicos que permiten explicar el porqué las personas se adhieren hoy a una dieta sin carne.

El mito del paraíso, el sacrificio ritual y la visión antiespecista

Es así como en el corazón de la “cultura vegana”, se encuentra la concepción del respeto por la vida animal, que se refiere al mito del paraíso donde las personas y los animales solían vivir juntos en paz, viviendo exclusivamente de los frutos de una madre-tierra pródiga. En este mito, la violencia infligida a los animales por los hombres para dominar y alimentarse se producía a partir de un sacrificio primordial que rompía la armonía original del mundo y, por lo tanto, exigía ritos purificadores (matanza ritual) cuya función era “civilizar” el acto. Para los antropólogos, este sacrificio ritual asume una función de control del llamado “asesinato de comida”, cuyo objetivo es dar fe, apelando a la discontinuidad sagrada y simbólica entre humanos y animales (incluidos los mamíferos), para legitimar el sacrificio y así hacer al animal comestible.

Sin embargo, el antiespecismo actual se apoya en una visión ética y moral que involucra responsabilidad e incluso culpa en la dominación humana y la destrucción violenta de animales para el consumo. El hecho de que un individuo consuma exclusivamente productos vegetales refleja una conciencia ética y una elección crítica (o incluso un deber) de romper con las propiedades, nutricionales y simbólicas, atribuidas histórica y culturalmente a la carne de animales muertos. La dieta de la carne está, de hecho, asociada ambivalentemente con la fuerza, con el poder, pero también con la impureza y el pecado.

La consiguiente “decisión alimentaria” es el resultado de un proceso de racionalización e incorporación por parte del individuo que, dependiendo de su marco cultural de referencia y sus sucesivas socializaciones, lo lleva a “elegir” una u otra dieta y a definirse a sí mismo en relación con el “opuesto”.

Ahora, cuando la decisión es no comer animales entonces el individuo siente la necesidad de involucrarse en los ambientes que le ayuden a defender su ética y moral. De ahí la importancia de los lugares de rito -experienciales-, como es el caso de los restaurantes veganos.

El estudio de vegetarianos y veganos requiere de un enfoque pluralista

Varios estudios señalan que los vegetarianos no son una entidad homogénea. Sus biografías, sus motivaciones, sus intereses, su espiritualidad, tienen que ser analizadas en su contexto ambiental. Sería apropiado aplicar este enfoque pluralista al veganismo también.

Como lo demuestran las encuestas cualitativas que recopilan historias de personas que se han volcado al vegetarianismo, los sujetos explican su conversión, gradual o repentina, en momentos clave de su ciclo de vida (adolescencia, abandono del hogar, nacimiento de un niño, separación), o debido a problemas de salud graves o crónicos. La aguda conciencia de ciertos temas filosóficos, ecológicos o políticos (relaciones Norte-Sur) también aparece en las palabras de los encuestados. Las historias también se refieren a experiencias específicas que a menudo reviven recuerdos de la infancia o la juventud (como el “dormir” de una mascota o una visita a un matadero). Los seguidores especialmente mayores también describen formas de ascetismo (ayuno) y abstinencia sexual.

Incluso si uno u otro patrón es predominante, las motivaciones y las prácticas a menudo se combinan para dar como resultado un orden de comida particular y una forma de vida (primer significado del término griego diaeta). La experiencia de los vegetarianos más convencidos tiende a validar la tesis de una verdadera “alternancia”, es decir, una conversión o transformación de una identidad social que resulta de la internalización de un sistema de significado diferente. Dicha experiencia a menudo se describe a través de la evocación de momentos emocionalmente fuertes, la mención de recursos y el apoyo de personas carismáticas, la duración y la densidad del aprendizaje y la incorporación integral de las experiencias aprendidas durante las pasantías y cursos.

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Las preocupaciones ambientales también conducen a una preferencia general por los alimentos cultivados orgánicamente. En un estudio alemán con más de 800 veganos, las principales motivaciones para elegir una dieta vegana fueron las objeciones a la cría de animales en masa, las preocupaciones ambientales y los problemas de salud (1). En un estudio de EE. UU. con vegetarianos y veganos (n = 312), las razones éticas (derechos de los animales, ética, creencias espirituales, medio ambiente y otras razones éticas no especificadas) se dieron con mayor frecuencia (75%) como razón para volverse vegetarianos / veganos. El 18,5% de los participantes mencionaron las razones de salud (salud general, pérdida de peso, otras razones relacionadas con la salud), otras razones menores fueron el gusto, la familia / amigos, la educación, la política y el ahorro de dinero (2). Un reciente estudio cualitativo realizado en Alemania también concluye que las consideraciones éticas y políticas son las principales motivaciones para un estilo de vida vegano (3).

(1) Kerschke-Risch P. Vegane Ernährung: Motive, Einstieg und Dauer -erste Ergebnisse einer quantitativen sozialwissenschaftlichen Studie. Ernährungs Umschau. 2015;62(6):98-103.

(2) Hoffman SR, et al. Differences between health and ethical vegetarians. Strength of conviction, nutrition knowledge, dietary restriction, and duration of adherence. Appetite. 2013;65:139-44.

(3) Hopp M, et al. Vegane Ernährung als Lebensstil: Motive und Praktizierung. Berlin: Bundesinstitut für Risikobewertung, 2017.