La comida árabe es una opción excelente tanto para veganos como para omnívoros. Debido a que, por razones históricas, por mucho tiempo la carne fue un producto costoso en los países árabes (desde Marruecos hasta el Medio Oriente), los habitantes de esta región han buscado formas de compensar los productos cárnicos (y, a veces, los lácteos) con opciones derivadas del reino vegetal. A pesar de que la culinaria de cada uno de estos países no es estrictamente vegana, es muy fácil encontrar alimentos aptos para el consumo de vegetarianos estrictos. Por esta razón, es muy frecuente encontrar platos de comida árabe en los restaurantes veganos de Medellín y de, prácticamente, cualquier lugar del mundo.

Este post es perfecto para los veganos que apenas están introduciéndose en este estilo de vida y que desean conocer cada vez más recetas, pero la verdad es que el menú que leerás a continuación puede ser muy agradable para cualquier tipo de comensales. La preparación es sencilla, los ingredientes son muy fáciles de conseguir y no se toma mucho tiempo en ejecutar. Las cantidades mencionadas en las recetas corresponderían a dos porciones personales (para que invites a alguien a comer…).

 

Ceres Justos Colombia

 

Entrada: tajine y pan árabe

El tajine es una receta que se remonta a tiempos bíblicos. Es difícil determinar su procedencia –como casi toda la comida árabe–, pero sí es posible encontrar pequeñas diferencias en la preparación de todos los países que componen esta región del mundo. Es muy nutritivo debido a la cantidad de proteínas que contiene, es ligero y el sabor es muy balanceado. Se suele consumir con pan árabe, el cual puedes comprar en los mercados saludables de Medellín, pero lo puedes usar con panes, arepas, patacones o chips.

Para preparar tajine necesitarás ajonjolí, garbanzos, aceite de oliva, media cabeza de ajo, una pizca de comino, un chorrito de vinagre, sal y pimienta al gusto y el zumo de un limón. Para dos personas, necesitarás 200 gr de ajonjolí, 150 gr de garbanzos, el zumo de limón, y, el resto de los ingredientes, a tu gusto. Deja remojando los garbanzos toda una noche, al otro día, con otra agua, los dejas en la olla de presión durante media hora, y luego los viertes en la licuadora con el resto de la preparación. Si deseas que el resultado sea menos pastoso, añade un chorrito de agua. Algunas personas lo decoran con aceitunas y azafrán. Acompáñalo con trozos de pan árabe ligeramente calientes (cuidado, que se queman fácil).
Si no deseas preparar tajine, el babaganoush, hecho con berenjenas, también sirve como entrada y te aportará muchas proteínas.

Plato fuerte: mujaddara y tabbule

Mujaddara es, literalmente, un plato de lentejas con arroz y especias. Según la tradición judía, Esaú vendió su primogenitura a su hermano Jacob por un plato de mujaddara; y si lo hizo, fue por algo. Este plato es muy sencillo de preparar y su sabor es inigualable.

Para ello, necesitarás 50 gr de lentejas, una cebolla, media cabeza de ajo, una pizca de comino, una pizca de pimienta de cayena, una cucharada de panela en polvo y una taza de arroz blanco. El procedimiento es así: corta la mitad de la cebolla y todos los dientes de ajo en trozos muy finos, los sofríes en un poco de aceite y luego añade las lentejas crudas hasta que se tuesten un poco. Cuando la cebolla esté dorada, añade la taza de arroz (crudo), y luego las dos de agua correspondientes para prepararlo. Añade todas las especias, y, a fuego lento, espera a que se evapore toda el agua. A un lado, pica el resto de la cebolla en julianas, la sofríes en aceite, y, cuando esté dorada, le espolvoreas la cucharada de panela uniformemente hasta que se recubra con una fina capa de caramelo (no toma ni un minuto ese proceso, así que ten cuidado).

Al servir el mujaddara, deja las cebollas caramelizadas arriba a modo de guarnición.

 

Ceres Justos Colombia

 

hora, el tabbule es mucho más sencillo. Consiste en una ensalada sazonada que le va a dar mucha frescura y acidez al plato de mujaddara, complementándolo perfectamente. Para una porción de dos personas, necesitarás un puñado de perejil, 50 gr de germen de trigo (lo encuentras en un mercado saludable), un chorrito de aceite de oliva, sal al gusto, medio pepino, dos tomates de aliño y media lechuga. Prepáralo así: cocina el trigo en agua con una pizca de sal y aceite hasta que ablande (de la misma forma en que cocinas pasta), retíralo y cuélalo. Pica el resto de los ingredientes lo más fino que puedas y mézclalo todo en un bowl.

Y ya. En serio.

Para el postre, ¿qué tal este pastel vegano de dátiles y nueces? Sorprenderás a tus invitados, incluso a los adictos a la lactosa:
Para rematar, un café negro (bien cargado), con una pizca de cardamomo y canela, cerrará tu almuerzo árabe-vegano con broche de oro.

Buen apetito.