En algunos restaurantes veganos de Medellín, tal vez habrás notado que la decoración de un plato viene acompañada de flores que equilibran los colores del mismo, y hacen de este un objeto agradable a la vista. Bien, muchas personas las terminan retirando a un lado con el tenedor después de haberle tomado una foto a la comida (para que todo Instagram se entere de sus hábitos alimenticios) y prosiguen con “lo que sí preparó el chef”. Después de este artículo, tal vez empezarás por comértelas. ¿¡No?! Sí: hay flores comestibles, y, además de nutritivas, son deliciosas. Así que vamos a ilustrarnos un poco sobre ello.

Lo cierto es que el consumo de flores no es un asunto nuevo, así que no estamos descubriendo el agua tibia. En India se han consumidos las flores de moringa desde hace mucho tiempo; en Vietnam,en España, en México, en Oriente Medio y, en general, en nuestro continente, también se han consumido flores de todo tipo. El azafrán, por ejemplo, es el pistilo de una flor. Aquí en Colombia se preparan postres y almíbares de pétalos de rosa o con las flores del árbol del sietecueros. Con las flores del sauco se puede hacer una infusión medicinal para curarse de la gripa. Y no hablemos de las infusiones de la flor de Jamaica, sobre todo, en un guandolo helado para un día de sol.

Bueno, eso suena muy exótico: ¿significa que puedes comerte las flores de tu jardín en la ensalada? No, vamos despacio. Al igual que en el reino hongo, hay flores tóxicas, y algunas que, si no han sido preparadas correctamente, pueden serlo. Además, debido a que las plantas ornamentales no se suelen cultivar para el consumo humano, los abonos y agroquímicos (como la florescencia) que se usan en ellas suelen ser de todo, menos saludables. Y, por otro lado, muchas personas han desarrollado alergias al polen de las flores, y si las consumen, pues podrían estar en problemas.

Teniendo en cuenta lo anterior, las flores comestibles, o preparadas correctamente, abonadas de forma orgánica, y para consumidores no alérgicos, pueden ser una experiencia nueva y fascinante, sobre todo, para los veganos. Los veganos constantemente están buscando nuevas alternativas de alimento, que tal vez no encontrarían si comieran carne y otros productos derivados del mundo animal, como la gran mayoría de la gente. Se sabe que muchas flores comestibles son ricas en aminoácidos, vitaminas, minerales, y, algunas de ellas, contienen una cantidad de proteínas que tu cuerpo puede aprovechar (¡y las abejas también!).

Ceres Justos Colombia

 

Por lo general, las flores comestibles se usan para acompañar los platos, para mezclarse en las ensaladas o postres, para hacer almíbares, para tortas, licores, infusiones, sopas, o para mezclarlas en el vinagre que conserva otros alimentos. No obstante, con suficiente creatividad, podrías ir mucho más allá. En México, por ejemplo, se usan las flores de la calabaza para varias preparaciones, y, algunas de ellas son tacos. El sabor de algunas flores es dulce, el de otras es cítrico, el de otras es picante, y, el de otras, casi idéntico a lo que se percibe al olerlas, como las rosas comestibles (porque, ojo: de las miles y miles de especies de rosas, sólo una lo es).

En cuanto a los cuidados que se deben tener a la hora de usarlas como ingrediente (principal o accesorio) de tus platos, hay algunas cosas que apuntar. La primera, es que evites usar las partes blancas de los pétalos, pues estas suelen tener un fuerte sabor amargo. Este podría servir en algunas preparaciones (una infusión, por ejemplo), pero, en otros casos, arruinaría el balance de sabores de un plato. Lo otro, es que las flores que uses siempre deben estar frescas. Evita las flores marchitas y con insectos. Si las encuentras frescas y no las vas a usar ese día, déjalas en agua con azúcar durante un par de días (y no más de eso), preferiblemente, en la nevera. Consume sólo los pétalos. Sólo usa las que tú mismo has sembrado y controlado.

Ceres Justos Colombia

 

Hay una lista larga de flores comestibles, de todo el mundo, pero aquí en Colombia tenemos muchas (somos un país bastante biodiverso y propicio para sembrar toda clase de plantas, después de todo). Las flores de algunas plantas comestibles (cuidado: de algunas… ni se te ocurra comerte la de las papas) también podrían ir a tu plato: la de la albahaca, la del coliflor, la del brócoli, la de las alcaparras, la del cebollín, la del cilantro, la de la calabaza y el calabacín y la de la alcachofa, entre otras. Las de las plantas cítricas se suelen usar, pero en pocas cantidades: son buenas para aromatizar un plato, pero no deben robarse el protagonismo de los demás ingredientes. Las flores de manzanilla y de jazmín suelen ser usadas en infusiones, y, estas últimas, en algunos cócteles (en cubitos de hielo). Las flores del girasol pueden ser comestibles y, las de la caléndula, también. Hay flores que suelen ser ornamentales pero que también se comen: los pensamientos, las capuchinas, el gladiolo y el crisantemo, entre otras.

¿Qué tan curioso te sientes?