Ser vegano y no cocinar hará que las cosas se pongan difíciles. Aunque la oferta gastronómica es deliciosa, no siempre tendrás presupuesto para ir a los restaurantes veganos de Medellín. Pero uno de los grandes problemas de nuestra época también es la escasez de tiempo. A lo mejor quieres cocinar, pero no encuentras el momento adecuado para hacerlo, y esto te lleva a alimentarte mal y a gastar dinero que no tienes en domicilios y restaurantes. En este post, podrás aprender algunos trucos de cocina para aprovechar mejor el tiempo, y, de esta manera, puedas contar siempre con alimentos preparados por ti, que, a la larga, te ahorrarán mucho dinero.

Manejo de un horario

Esto es fundamental. Debes separar, por lo menos, un día a la semana para poner en práctica estos trucos, y esto te exigirá disciplina para incluir en tu horario un tiempo de cocina y preparación de alimentos. Esto será un salvavidas. Pueden ser algunas horas de un solo día de la semana, que, invertidas de esta manera, te ahorrarán mucho tiempo y dolores de cabeza.
Si tienes problemas para manejar tu tiempo, y deseas ser más organizado en este aspecto de tu vida, tal vez te interese el sistema bullet journal, que podría ser muy útil no sólo en cuanto a la alimentación, sino para tu trabajo y otros menesteres. Muy recomendado.

Saber mercar

Escucha ese consejo de abuelas y madres: no vayas con hambre a un supermercado. Lo ideal es ir a comprar lo necesario para las recetas de la semana, y que no te pases con caprichos. Revisa las recetas que quieras preparar, haz una lista de ingredientes y ve por ellos. Recuerda que las frutas y las verduras son más baratas en plazas de mercado, en donde también podrás encontrar semillas y productos para tus platos veganos, que podrían ser más caros en los mercados saludables.

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Picar y guardar verduras

Esto no sólo es útil para preparar ensaladas, sino una amplia gama de recetas. Corta un par de cebollas y guárdalas en un recipiente con agua. Corta el cilantro y envuélvelo en una toalla de papel húmeda, y guárdalo en la nevera.

Recuerda muy bien cómo manipular los alimentos para evitar problemas de parásitos, bacterias y contaminación (échale un vistazo a este post). Hay algunos trucos para que las frutas y las verduras duren mucho más. Sumérgelas en dos litros de agua con dos centímetros cúbicos de hipoclorito durante cinco minutos, sécalas y guárdalas en la nevera. Algunos alimentos no deberían ir juntos (como las cebollas y las papas, o los tomates con los bananos, porque se suelen afectar mutuamente). Evita congelar las verduras que vas a usar en las ensaladas, pues no sólo se pueden estropear, sino que pueden perder nutrientes durante la congelación.

Si no necesitas una verdura o una fruta entera, frótale un poco de limón en la parte expuesta y guárdala en un recipiente cerrado para que te dure un par de días más.

Los bananos y los plátanos duran más en la nevera cuando no los arrancas del racimo que los une, y, a su vez, recubres el racimo con hojas de revista.

Pulpas de jugo

En lugar de comprar jugos envasados, o incluso pulpas pasteurizadas para jugos con azúcar añadido, lo que puedes hacer es licuar las frutas con un poco de agua y congelarlas en recipientes fáciles de abrir (y que puedas reutilizar). De esta manera, sólo tendrás que descongelarlas en la jarra del jugo, revolver y servir.

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Porciones de granos

Puedes preparar, por ejemplo, tres tandas de granos para la semana. Digamos, una de fríjoles, una de lentejas y una de garbanzos. Guárdalas en porciones (en recipientes fáciles de abrir, y, de nuevo, que puedas reutilizar), y congélalas. Las puedes consumir con arroz, o en las recetas que necesites, después de descongelarlas en el microondas o en una sartén. Ahorrarás mucho tiempo de esta manera.

Puedes hacer lo mismo con hamburguesas de lentejas, sopas u otras recetas (una lasaña, por ejemplo). Puedes llevar tu comida a tu lugar de estudio o de trabajo de esta manera y descongelarla allá.

Cubos de caldo

A muchos veganos no les gusta usar cubos de caldo de verduras por la cantidad de químicos que estos contienen, sobre todo, por el glutamato monosódico (odiado por tanta gente). Así que si quieres tener condimentos frescos, naturales y listos para usar, puedes poner en práctica esta maravillosa receta. En una olla con agua, deja (previamente picado todo) un par de tomates, una cebolla, una cabeza de ajo, un tallo de apio, una zanahoria, sal y pimienta al gusto. Déjalo hervir durante cuarenta minutos. Retira las verduras, deja que se enfríe el caldo y congélalo en cubitos. Sólo tienes que sacar un cubito de hielo a la vez para cada receta (y, si puedes, deja un poco en la olla para preparar arroz, y serás feliz).